miércoles, 26 de octubre de 2011

Todo empezó en un lugar...

Mi inquietud por estudiar psicología, vino, como la mayoría de las personas piensa, de mi propia necesidad de entender quien soy, de donde vino mi manera de ser. Averiguar porque soy como soy, y como podría ser una mejor persona, fueron mis motivaciones para estudiar esto.
Siguiendo con esa línea de pensamiento, estoy muy interesada en como la manera en que somos criados, y el ambiente en el que nos desenvolvemos, afecta nuestras conductas presentes y futuras.

Al respecto de esto, mi carrera afortunadamente, provee las herramientas necesarias para entender como las personas podríamos ser de una manera que beneficiara a la sociedad, a las familias y al individuo. En psicología, hay muchas técnicas, enfoques y teorías, pero de todas ellas me he concentrado en algunas prácticas específicas del conductismo: la de sensibilización sistemática, y el condicionamiento operante. Afortunadamente también, tengo una materia que me ha otorgado muchos conocimientos muy valiosos respecto al conductismo y estas prácticas.

A llegado a mis manos atreves de esta materia (Aprendizaje y Memoria), un libro que me ha resultado hasta el punto en el que voy, muy útil aunque no esté del todo de acuerdo con algunos aspectos: "Paternidad positiva".
Hasta ahora es un texto bueno que propone un sistema completamente técnico y medible para regular comportamientos y modificar conductas en niños y adolescentes...pero no me convence del todo.

Tal vez es porque yo creo que el amor es la base de la felicidad, del cambio duradero y porque no, incluso de conductas deseadas...
...y el amor, queridos lectores, no es medible.

Supongo que de cualquier manera me servirá, podre tomar de aquí algunos ejercicios o prácticas útiles como la identificación de los estímulos adecuados para cada persona, o como utilizar la paternidad positiva (que es una técnica conductista aplicada a la modificación de conductas indeseables) a problemas comunes.

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